A principios de los años sesenta del pasado siglo, la Organización Internacional del Café (ICO) instituyó un código identificativo para cada país exportador que, seguido del código de exportador y del número de embarque, se estampa desde entonces en cada saco de café. Como pequeño homenaje a la historia del saco de café, Cafés El Magnífico quiere contribuir perpetuando esta ya tradicional numeración.
Café Don Jimenez caracolillo
Rep. Dominicana
07
Don Jiménez
Hector Jiménez, Matteo Franzinelli y Aldo Gorlani
Cibao Altura
Pico Duarte
1.200 - 1.400 msnm
Caturra
Lavado

Café Don Jimenez caracolillo

Desde 10,00 a 40,00

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LA FINCA
La finca Don Jiménez se encuentra en el corazón de la Cordillera Central de República Dominicana, cercana al punto más alto del Caribe, el Pico Duarte.
La plantación es una de las más antiguas del país, fundada en la década de 1930. Después de un período de abandono, la finca fue rescatada en 2009 por un antiguo agente de bolsa de café y dos ingenieros agrónomos.
Los árboles de café crecen entre 1200m y 1400m sobre el nivel del mar, en una tierra excepcional donde el equilibrio entre la altitud, las condiciones climáticas y el tipo de suelo produce un café complejo y delicado.
Gracias a su subsuelo arcillo-ferroso, los cafetos absorben los nutrientes necesarios para su adecuado desarrollo y la gran amplitud térmica entre el día y la noche asegura la maduración lenta de las cerezas.
BENEFICIO
Todo el proceso de beneficio se lleva a cabo respetando al máximo la tradición bajo el control de Héctor Jiménez, gran figura del café dominicano y director del Instituto Dominicano del Café.
Los granos son procesados en húmedo. Así, las cerezas son despulpadas dentro de las primeras 24 horas, naturalmente fermentadas, lavadas y secadas al sol. Los granos en pergamino son transportados a grandes beneficios secos donde el café es preparado y clasificado por tamaño donde los granos caracolillos son apartados y empaquetados por separado.
Ocasionalmente, por exceso de exposición solar o lluvia, el fruto del café aborta una de sus dos semillas y la otra crece pequeña y redonda como un pequeño caracol, de aquí su nombre. Esto ocurre en todas las especies y varietales de cafetos.
Los caracolillos muchas veces son considerados superiores a los granos normales de la misma cosecha, al parecer, sobre la base de que estos pequeños granos reciben todos los nutrientes que se compartiría entre las dos semillas. No es seguro que los caracolillos tengan mejor sabor que los granos, digamos, normales, pero si es cierto de que tienen un sabor ligeramente diferente. Por lo general, el caracolillo es más intenso, con más acidez, más complejo en su perfil aromático, pero un poco más ligero en cuerpo.
NOTA DE CATA
Fragancia a frutos rojos y dulce de leche. Aroma lácteo y mantequilloso. Nítido, acidez málica (manzana), un punto a caramelo y chocolate con leche. Intensidad mediana.
ORIGEN
La cultura de café de República Dominicana se remonta a más de dos siglos.

Las fincas se extienden a lo largo de seis regiones de cultivo del país: Cibao, Bani, Azua, Ocoa, Barahona y Juncalito. Sin embargo, puede haber hasta 25 zonas de producción diferentes alrededor de la isla, en torno a sus cuatro cadenas montañosas. La mayoría de los productores dominicanos procesan sus cafés ellos mismos en pequeños beneficios húmedos.

Las explotaciones suelen ser pequeñas - un promedio de menos de 3ha cada uno - y gran parte de su producción de café es orgánica, aunque muchas fincas no estén certificadas oficialmente. La mayoría también es cultivada bajo sombra, a menudo bajo un dosel de árboles de pino, macadamia y guayaba.

Sus cafés crecen a entre 600msnm y 1.450msnm. Dada la extrema diversidad de microclimas y la topografía de la isla, el café por lo general está siendo recogido casi todo el año en un lugar u otro en la isla, aunque el período central de cosecha va de noviembre a mayo, con un pico en abril en torno a la Semana Santa. Las principales variedades cultivadas de café son la Típica, Caturra, Catuaí, Bourbon y Mundo Novo.