A principios de los años sesenta del pasado siglo, la Organización Internacional del Café (ICO) instituyó un código identificativo para cada país exportador que, seguido del código de exportador y del número de embarque, se estampa desde entonces en cada saco de café. Como pequeño homenaje a la historia del saco de café, Cafés El Magnífico quiere contribuir perpetuando esta ya tradicional numeración.
Café ADELFIA
Cafés Excepcionales
Ada
Ada Adelfia Amaya
Intibucá
Masaguara, Palo Seco
1.700 msnm
Caturra
Lavado | SUELO: Franco arcilloso
0,4 €. / taza

Café ADELFIA

Desde 12,50 a 50,00

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LA FINCA
CERTIFICACIÓN: UTZ y Orgánico
Intibucá es una región donde se ha explorado el cultivo del café durante los últimos 3 años con gran éxito. Este territorio es especial y extenso y queda mucho por descubrir.
Se ha encontrado cafés excepcionales de pequeños productores con una producción promedio de 20 a 50 sacos de 60kg. Hay aproximadamente 250 productores en la región. Cada productor tiene su propio pequeño beneficio y parihuelas elevadas para un secado óptimo (de 12 a 22 días), y han realizado muchas mejoras de beneficiamiento en estos últimos años. Todos los lotes están separados por cultivar.
La Finca Ada está ubicada en el pueblo de Palo Seco, Poso Negro, Intibucá, a una altura de 1.700 msnm y en una posición estratégica que le permite producir café de la más alta calidad en armonía con el medio ambiente. Ovidio Amaya es el padre de Ada comenzó el camino del cultivo de café en la década de 1980 con un pequeño lote que inicialmente producía solo para el consumo familiar, donde ya el proceso de selección y la gestión de la finca involucraba a todos los miembros de la familia.
A medida que pasaron los años, se plantaron más cafetos y, hasta la fecha, tienen un total de 2,5 hectáreas produciendo 25 sacos de 60kg de café verde exportable.
El cafetal produce la variedad Caturra y Bourbon, y se maneja con estrategias de control de malezas sin el uso de productos químicos. El café es cultivado bajo la sombra de árboles de guama que son las que predominan y bajo otros árboles frutales como plátanos, que también se convierten en una fuente adicional de ingresos; con la sombra se tiene una maduración uniforme y pueden cosechar tres veces al año.
Durante el proceso de recolección, usan dos bolsas; una para las cerezas maduras y otra para las inmaduras y secas, y después de la cosecha hacen una poda selectiva.
Una asociación se ha iniciado con un grupo de pequeños productores en Intibucá, con 3-8 hectáreas cada uno, y todos tienen su propio micro beneficio. Cuentan con el apoyo de un señor llamado Rony, que los ayuda en el control de calidad y una mejor preparación, así como en mejores rendimientos. Cuando obtuvimos las primeras muestras, nos sorprendieron sobremanera los perfiles de sabor y el potencial. Estos cafés se presentan ahora en 2017 por primera vez.
Históricamente siempre que se ha pagado buenas primas por los mejores cafés y a cambio, los productores se han comprometido a invertir en el desarrollo de calidad. Eso es lo que está pasando ahora con los cafés de Intibucá. Eventualmente, esto puede conducir a un nivel de precios más sostenible para los agricultores y salarios más altos y mejores condiciones de trabajo para los trabajadores y las familias.
BENEFICIO
Las cerezas son cosechadas manualmente entre Enero a Abril. Conforme los frutos de café vienen del campo, se llevan al beneficio ese mismo día.
Allí, la pulpa y el mucílago son removidos, luego los granos son segregados en dos calidades usando agua: flotes y maduros. Los maduros se hunden, tienen mayor densidad y mejor calidad. Se fermenta de forma natural durante 20 horas y se lava con agua limpia y se seca inmediatamente en finas capas en parihuelas elevadas durante 25 días. Luego son almacenados en grandes silos para permitir que la humedad y los aromas se asienten. Finalmente regresan al beneficio donde el pergamino es removido para que luego sea clasificado por tamaño, peso, densidad y color y así esté finalmente listo para la exportación.
NOTA DE CATA
Café de Honduras de Fragancia muy dulce a boniato. Notas a mandarina, dulce de calabaza, vainilla y manzanilla. Muy jugoso y cristalino.
ORIGEN
La historia del café de "origen" de Honduras no es clara: los informes varían sobre cuándo y cómo llegó el café al país por primera vez, aunque la sabiduría convencional pone el primer año de cosecha notable en 1804, en el departamento de Comayagua. No importa cuándo fueron traídas aquí las plantas, han desempeñado un papel cada vez más importante en la economía nacional desde entonces, tanto que el crédito se otorga en gran parte al café por haber evitado que el gobierno nacional quebrase durante la crisis financiera de 2009.
Establecido en 1970 (y privatizado en 2000), el Instituto Hondureño del Café (IHCAFE) ha tratado de mejorar la infraestructura que fomentaría el desarrollo de mercados de mayor calidad, así como proporcionar variedades más resistentes y avances tecnológicos, especialmente a los muchos pequeños productores. La organización también está muy involucrada en la organización y comercialización de las competiciones de la Taza de la Excelencia del país, que han traído un notable aumento en la atención y el crédito otorgados a los mejores lotes que los productores que Honduras tiene a ofrecer.
A pesar de carecer de la reputación de otros países cafetaleros centroamericanos como Costa Rica, El Salvador y Guatemala, Honduras se ha convertido silenciosamente en el mayor productor, exportando más volumen que cualquier otra nación en la región, convirtiéndose en el séptimo exportador mundial. Aunque ciertamente hay una gran cantidad que sale de Honduras, puede ser más difícil encontrar cafés verdaderamente de calidad, porque el país carece de la infraestructura para respaldar el mercado de especialidades más matizado que disfrutan sus vecinos.
El Banco Central de Honduras informa que el café es la principal exportación agrícola para el país, con alrededor de 6,1 millones de sacos de la cosecha 2015/2016. Lamentablemente, los bajos precios y la reputación de una calidad inferior ("café para mezclas") han impedido a los agricultores obtener el capital necesario para invertir en sus variedades, su agricultura, beneficio o comercialización.
El secado es una parte particularmente difícil de la cadena de procesamiento que ha limitado el avance de Honduras como un verdadero origen de especialidad: debido al clima, muchos productores recurren cada vez más al secado totalmente mecánico, lo que sin duda acelera el proceso de secado pero puede contribuir a la inestabilidad general en el contenido de humedad y la actividad de agua de los lotes, lo que puede generar problemas de calidad a medio plazo.
La prominencia de los concursos de calidad y las subastas de alto perfil como la Taza de la Excelencia ha inspirado a los productores más grandes y ricos a plantar nuevas variedades, experimentar con el procesamiento y hacer mejoras en su técnica e infraestructura. Salvador Sans participó del primero concurso de la Taza de la Excelencia de Honduras en 2004. El aumento de los servicios de investigación y extensión de IHCAFE también ha contribuido a una mayor conciencia del mercado de cafés especiales entre los productores hondureños, y existe un potencial continuo a medida que la atención de los medios y las redes sociales aumenta en la nación.